Us the Talentless.

There are few things as undeniable and certain as talent.  I consider this especially true for those of us who lack it.

As I write this, on my player, a soft melodious voice sings a song by a group called The Mountain Goats.  It’s a cover version of the song called Woke Up New and it’s sung in a way in which I will never be able to sing anything.  It’s the first version I ever heard of the song so it has become the original version for me.  The song, sung the way she sings it, makes me both happy and sad at the same time, brings back memories of events and emotions, let’s me appreciate whom I’ve become and unjudgmentally remember who I was.

It doesn’t stop there.  This person who sings so beautifully also has a blog and on that blog you can take long looks at the pictures she takes or read her poems.

I have a Nikon D90 and I have a keyboard hooked up to a computer with full internet access, yet my pictures lack the life and thrill I find in her’s and no amount of staring at a blank screen has ever been able to pull forth a poem from within me.  Wait, I can remember now, yes I’ve written some poetry, incomplete and bad, soulless and distant from whatever emotions inspired them.   When I read her poetry I can feel something, distant and indefinable, something simple and true which touches that within me that can’t be put into words and at most must reach for the metaphorical approximation to be felt and exist, something that understands poetry but can’t explain it.

So, what do I do? I follow her blog, I take a look at the pictures, I occasionally click on “like” when I exceptionally like one and try to be unobtrusive about it by not leaving comments which would sound empty.   And, I write my stuff here and on some other places, sometimes anonymously as is the case, thankful for the internet and the www that has so considerately demonstrated to me my utter lack of talent and therefore saved me from the toil and hurt other generations had to go through to find out.

To close on a high note, what can I offer?  Well, for one, sincere appreciation for talent and beauty but also, and it may not be of use here, but I’m old fashioned when it comes to giving and keeping my word, I used to be the guy friends called when they were going to get in a fight and needed back up, and now I’m the guy they can call when a major problem hits them at 3:00 a.m. some random weekend.  I can get silently pissed beyond words when I get there;   but I’ll never leave you out on a limb.   Probably talk to you about a great song I just found, promise to forward it to you and start a monologue about talent.

John of Patmos – The author of the Apocalypse.

This man´s story would make a great story for a book.  Fascinating.

“In retrospect, we can see that he stood on the cusp of an enormous change. This movement, which attracted few Jews within two to three generations after the death of Jesus, was attracting floods of gentiles all over the empire, particularly in those other provinces. And these other people would flood the movement and create, in effect, a new religion. We now know that John would have been distressed to know that leaders of this movement would posthumously adopt him as a Christian himself, and put his book in what they then called the New Testament.”

In the Questions section:

“…they vindicate the old revolutionary slogan, the worse the better, as if the more chaos, suffering, disease and so on, well, it may seem bad, but it’s just the necessary last step before eternal bliss. Rather that combatting it let’s just hurry it along, have this great orgasm of destruction followed by an eternal peace. And as part of this divinely unfolding plan, leading to eternal happiness, there’s going to be an enormous amount of deaths of evil people, also a necessary step for the coming Utopia. “

Sobre Democracia

Hoy leí esto y pense lo siguiente:

Considero que al presente la inscripción al padrón electoral y la asistencia a votar en las elecciones han dejado de ser indicadores fidedignos de la madurez o salud democrática en Bolivia.   Es cierto que en un inicio la relevancia de acudir a votar estaba fuertemente ligada a la memoria de las dictaduras militares, siendo necesario que reafirmemos nuestro deseo y voluntad no regresar nunca a dichos escenarios, sin embargo, la amenaza de una dictadura militar ya no es un fantasma que haya que conjurar.

 Contrariamente a lo que se señala en el comentario, un factor de peso insoslayable en Bolivia es justamente el de la obligatoriedad de asistir a votar.   En los últimos años lo que mejoró en forma sorprendente es la eficiencia de los mecanismos coercitivos mediante los cuales el estado impone dicha obligatoriedad, cosa que no ocurría antes por falta de eficacia a la hora de identificar y sancionar a los omisos.  Actualmente, a diferencia de hace 10 años, el certificado electoral es requerido ampliamente tras las elecciones y la imposición de multas llega a ser draconiana.   Para tener un referente válido de la influencia de dicha situación tendremos que esperar a que el derecho deje de ser obligación o a que la multa sea simbólica.

 El interés en mantener esta obligatoriedad esta dada sobre todo por un aparato político disfuncional que debe de alguna manera dar un barniz de legitimidad a su existencia, y mientras la gente acuda a votar por candidatos que simplemente no convencen, ellos podrán mantener el presente sistema como válido aunque en la práctica veamos que los políticos distan mucho de ser competentes en el manejo del estado boliviano.

 Entre los pilares de la Democracia tenemos el derecho a elegir en forma informada y el derecho a ser representados por quienes fueron elegidos.   Lastimosamente, por limitaciones históricas contundentes, los bolivianos aun no somos capaces de reconocer y valorar la información como herramienta individual y social, dejándonos llevar más bien por retóricas caudillistas que distan de sostener algún tipo de viabilidad administrativa o económica en un país naufrago de políticas de estado sostenibles o relevantes.

 Así mismo, y en ámbito de la democracia, en La Paz no hay un día entre semana que no evidenciemos el fracaso de nuestro aparato democrático, fracaso puesto en evidencia por las marchas de protesta incesantes.  ¿Por qué marcha la gente en la calle? ¿Por qué marchan los indígenas del TIPNIS hacia La Paz? Simplemente porqué el presidente, los senadores, los diputados y los prefectos, no nos representan, no velan por nuestros intereses y no son capaces de lograr un vínculo duradero o transparente  con los movimientos sociales; fuimos engañados.   Entonces, esto no es una democracia, es una partidocracia que al convertirse en gobierno parasita al estado patrimonio de todos, haciendo lo que los parásitos hacen: encontrar la forma de perpetuarse en el poder para poder seguir usurpando la riqueza y seguridad a la cual acceden tras hacerse del poder.

 Llega el momento de dejar de medir la salud de nuestra democracia en términos de cuantos acudimos,  obligados o no,  a las urnas y en vez, ver cuan representativa, trasparente e influyente es la institucionalidad de la Democracia Boliviana.

La listade cosas buenas.

Me lo envió Georgina.
Cierto día una profesora de matemática pidió a sus alumnos que pusieran los  nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio  entre nombre y nombre. Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo  de su nombre. Tomó el resto del período de la clase la tarea encomendada para poder terminar lo pedido.A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la profesora la hoja de papel. Durante el fin de semana la profesora escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en  ella todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él. El lunes, ella entregó a cada alumno su lista.

Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. “¿Es verdad?”. Ella escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro: “Yo nunca supe que podía significar algo para alguien” y “Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios. Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase. La profesora nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres, pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los
alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros. Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó.
Varios años más tarde, en 1982, uno de los estudiantes fue muerto durante la Guerra de las Malvinas y la profesora asistió a su funeral. Ella nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. El se veía tan bonito y tan maduro. La iglesia estaba llena con sus amigos

Uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban, caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La profesora fue la última en acercarse al ataúd. Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: “¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos”?. Ella balbuceó: “Sí”. Entonces él dijo: “Marcos hablaba mucho acerca de usted”.
Después del funeral la mayoría de los ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora. “Queríamos mostrarle algo”, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. “Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto. Pensamos que tal vez usted lo reconocería” , dijo. Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta y que se
veía que había sido abierto y cerrado muchas veces. La maestra se dio cuenta aún sin mirar mucho que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.”
Gracias por haber hecho lo que hizo” dijo la madre de Marcos. “Como usted ve, Marcos lo guardaba como un tesoro”.
Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor. Carlos sonrió y dijo tímidamente: “Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de encima de un armario que tengo en mi escritorio”. La esposa de Felipe dijo: “Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento”. “Yo tengo el mío también”, dijo Marilyn. “Está en mi diario”.

Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista. “Yo la llevo conmigo todo el tiempo” y sin siquiera pestañear dijo: “Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas”. Fue entonces cuando la profesora se sentó y lloró.. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver.La densidad de la población de nuestra sociedad es tan pesada que olvidamos que la vida va a terminar un día. Y no sabemos cuando será ese día. Así que, por favor, díganle a la gente que ustedes quieren y para quienes desean el bien, que ellos son especiales e importantes. Díganselo, antes que sea demasiado tarde. Una manera de decírselo es esta: Mándenle este mensaje. Si ustedes no lo hacen habrán perdido una magnífica oportunidad de hacer algo realmente hermoso y con resultados. Si has recibido esto es porque alguien te aprecia mucho y también porque tú significas mucho para él. Si estás “demasiado ocupado” para tomarte estos pocos minutos en este momento para enviar este mensaje, ¿Será ésta tal vez la primera vez… que has dejado de hacer esa cosa pequeñita que hará una diferencia en tus amistades muchas gracias por ayudarme