Ya se me hacia extraño.

Este es un intercambio con Helena.  En FB pregunto donde andaba y luego me sugirió que chatearamos por Gmail.  Francamente no sé si hice bien o mal.  Sé que hace tan solo unos meses, o hace un año, habría brincado y le hubiese dicho que me envíe lo que fuera, que yo le daba una revisada, y después hubiese hecho un buen trabajo de revisión con el propósito de impresionar.

¿Por qué no lo hice ahora?   ¿Por qué le dije “ya me extrañaba” en vez de inventar un pretexto que me excusará sin que se enoje? Lo amigos se ayudan los unos a los otros, los amigos se ayudan sin preguntar o inventar pretextos, los amigos se ayudan sin esperar algo a cambio, pero creo que ya fue mucha la ayuda que le di.

Y también está la forma en que lo pidió, dándolo por descontado, puras mañas esta mujer.   Y le tengo tanto cariño que si lo hubiese hecho de forma distinta, claro que le ayudaba, pero no fue así.   Se siente bien ya no estar tan enganchado con ella, pero también un poco triste.  Recuerdo cuando Ilse me contaba todas la privaciones que estaba pasando en Australia, casí espereando que me ofrezca a enviarle dinero.   Esta bien que no lo haya hecho.

21 de Septiembre. Primavera 0. Dar lo que no tienes a quien no lo es.

Hay cosas por escribir.

Hay archivos guardados con claves que no recuerdo.

Pensamientos. Escribir en forma continua. La incapacidad para terminar tantas cosas iniciadas. Un permanente iniciar y dejar, olvidar. Memoria frágil; frágil como el papel de arroz, olvido lo leído, olvido lo vivido, los conceptos, los nombres, todo es devorado y olvidado.

Razuradora. Salir temprano. Caminar.

Atardeceres con cielo despejado.

Ayer me levanté temprano. Estaba y sigue lloviendo. Tome la ropa de lluvia, la anaranjada brillante y fui en motocicleta a casa de mis padres. Desayune con ellos dos y también con Julia y con Mateo. Regresé. El día continuó nublado y lluvioso.

¿Qué ha ocurrido últimamente?

Pienso en Ilse. Una mujer me recordo mucho a ella hoy. Ya se fue hace casi seis meses, y terminamos por teléfono y FB hace unos tres. La extraño pero no sé si estuve realmente enamorado de ella, la quise, pero no queda la sensación de todo aquello que implica el haber sido pareja.  La extraño. Extraño  el sexo que teniamos, aunque recuerdo que en las últimas semanas las ganas habían disminuido y las cosas se habían vuelto repetitivas.

Dejen y les cuento un poco sobre ella.  Las circunstancias en torno a cómo la conocí no se me hacen muy interesantes pero ella dice que fue el destino, que algo le dijo que yo era especial.  A mí me pareció una mujer llamativamente guapa, rubia de ojos verdes, pero con ese tipo de belleza que se nos hace un poco insípida a los latinos. Hablamos de varias cosas, le explique en forma muy básica algo sobre la cascada de la coagulación, y no recuerdo como, nos pusimos a hablar sobre Salinger. Ah! Ya lo recordé, ella se encontraba leyendo The Catcher in the Rye y fue desde allí que partimos.

Recuerdo también que físicamente, eran sus tobillos los que me gustaban. Un mujer esbelta, naturalmente atlética, agraciada, pero ya sus pantorrillas tenían una desproporción ligera y sus tobillos eran francamente sólidos. Gruesos. No había tosquedad en absoluto, la piel era tan fina y suave como en el resto de su cuerpo, pero la solidez de esos tobillos, su dimensión, serian la envidia de cualquier mujer judoka o alpinista. Me gustaban, me excitaban, y cuando hacíamos el amor los tomaba y sostenía con fuerza.

Un día fuimos a comprarle medias y tras ver muchos pares, colores y materiales ella comento que no entendía por qué hacían la parte del tobillo tan estrecha, que no concebía que una mujer adulta pueda tener tobillos de niña y que los elásticos le marcaban la piel. A mí me divertía su aparente ausencia de conciencia sobre aquel raro atributo suyo y al mismo tiempo me ponía a pensar que tal vez me estaba poniendo a prueba. El asunto es que esos tobillos blancos, gruesos y solidos me gustaban.

En los últimos días he estado pensando frecuénteme en ella, tal vez, porque la lluvia ha regresado y los días vuelven a tornarse grises como cuando ella estaba aquí.

A dream is a place where a wish and a fear meet. When the wish and fear are exactly the same, we call them nightmares. I haven’t had nightmares in such a long time. Maybe it is because I haven’t had wishes either.”

It is waiting for nothing that really kills the heart inside of a man.”

Es dar lo que no tienes a quien no lo es.  Hay un juego doble que ocurre en el amor, el engaño propio y el engaño hacia el otro. El arte de seducir radica en parte en poder controlar la forma en que uno engaña a ese otro, y la relaciones que “funcionan” serian las que mediante ese engaño inicial logran un compromiso sostenible entre optimismo y resignación.

The detailed intricacies of balconies, window surrounds, and stepped facades reflected a luxurious elegance that the modern city, for all its chrome and glamour, rarely afforded itself”.

El día se nublo pero llevo el sol en el corazón.

Dream the future. Plan it. Make it happen.

Pienso en Helena.  Recuerdo el enojo que me producía el no entender porque hacia lo que hacía. La frustración. Ahora entiendo que básicamente, su mecanismo básico de adaptación y supervivencia académico profesional era, y aun es, la utilización de hombres mediante el empleo de mecanismos sociopáticos de alto funcionamiento. La seducción y validación de la necesidad de reconocimiento en determinado tipo de hombres con fuertes rasgos narcisos empleada para sembrar y cultivar necesidad de reconocimiento por parte de ellos de ella. Es decir, ella se vuelve en auditorio siempre dispuesto a escuchar, entender y aprobar, al mismo tiempo, aplacando inseguridades sobre la propia masculinidad mediante su presencia como mujer muy atractiva, que innegablemente es.

Vuelvo a pensar en Ilse. Su forma de interactuar con los hombres, e incluso con las mujeres es similar a Helena, y bien podría ser algo común a la gran parte de las mujeres inteligentes y físicamente atractivas. Ambas, de igual manera son muy buenas en la cama.