Sobre Democracia

Hoy leí esto y pense lo siguiente:

Considero que al presente la inscripción al padrón electoral y la asistencia a votar en las elecciones han dejado de ser indicadores fidedignos de la madurez o salud democrática en Bolivia.   Es cierto que en un inicio la relevancia de acudir a votar estaba fuertemente ligada a la memoria de las dictaduras militares, siendo necesario que reafirmemos nuestro deseo y voluntad no regresar nunca a dichos escenarios, sin embargo, la amenaza de una dictadura militar ya no es un fantasma que haya que conjurar.

 Contrariamente a lo que se señala en el comentario, un factor de peso insoslayable en Bolivia es justamente el de la obligatoriedad de asistir a votar.   En los últimos años lo que mejoró en forma sorprendente es la eficiencia de los mecanismos coercitivos mediante los cuales el estado impone dicha obligatoriedad, cosa que no ocurría antes por falta de eficacia a la hora de identificar y sancionar a los omisos.  Actualmente, a diferencia de hace 10 años, el certificado electoral es requerido ampliamente tras las elecciones y la imposición de multas llega a ser draconiana.   Para tener un referente válido de la influencia de dicha situación tendremos que esperar a que el derecho deje de ser obligación o a que la multa sea simbólica.

 El interés en mantener esta obligatoriedad esta dada sobre todo por un aparato político disfuncional que debe de alguna manera dar un barniz de legitimidad a su existencia, y mientras la gente acuda a votar por candidatos que simplemente no convencen, ellos podrán mantener el presente sistema como válido aunque en la práctica veamos que los políticos distan mucho de ser competentes en el manejo del estado boliviano.

 Entre los pilares de la Democracia tenemos el derecho a elegir en forma informada y el derecho a ser representados por quienes fueron elegidos.   Lastimosamente, por limitaciones históricas contundentes, los bolivianos aun no somos capaces de reconocer y valorar la información como herramienta individual y social, dejándonos llevar más bien por retóricas caudillistas que distan de sostener algún tipo de viabilidad administrativa o económica en un país naufrago de políticas de estado sostenibles o relevantes.

 Así mismo, y en ámbito de la democracia, en La Paz no hay un día entre semana que no evidenciemos el fracaso de nuestro aparato democrático, fracaso puesto en evidencia por las marchas de protesta incesantes.  ¿Por qué marcha la gente en la calle? ¿Por qué marchan los indígenas del TIPNIS hacia La Paz? Simplemente porqué el presidente, los senadores, los diputados y los prefectos, no nos representan, no velan por nuestros intereses y no son capaces de lograr un vínculo duradero o transparente  con los movimientos sociales; fuimos engañados.   Entonces, esto no es una democracia, es una partidocracia que al convertirse en gobierno parasita al estado patrimonio de todos, haciendo lo que los parásitos hacen: encontrar la forma de perpetuarse en el poder para poder seguir usurpando la riqueza y seguridad a la cual acceden tras hacerse del poder.

 Llega el momento de dejar de medir la salud de nuestra democracia en términos de cuantos acudimos,  obligados o no,  a las urnas y en vez, ver cuan representativa, trasparente e influyente es la institucionalidad de la Democracia Boliviana.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s